Tradicionalmente, se le ha llamado ‘La senda de los elefantes’, pero los lugareños conocen a esta calle como ‘La Laurel’. Esta zona, ubicada en el corazón del Casco Antiguo de Logroño y frontera natural de la ciudad vieja con la zona noble de la ciudad, es la más demandada de Logroño y el lleno, cualquier día de la semana, está asegurado. Es la calle de los pinchos y de los vinos, del tapeo, de las cañas y del picoteo.La excusa para visitar Logroño puede ser múltiple, pero merece la pena acercarse al turismo gastronómico popular de la ciudad. Y, ¿Por qué popular? Porque lejos de encontrarnos con centros de alta cocina, museos gastronómicos o sedes de la llamada ‘nouvelle cocine’, en la calle que más bares por metro cuadrado tiene de España hallaremos la materia prima prácticamente en bruto.
En poco más de 200 metros, así como en sus transversales, los turistas podrán encontrar más de 50 bares y restaurantes consagrados al placer de la comida y a la promoción del vino de Rioja. Algunos se atreven a compararlo con Casco Antiguo de San Sebastián o con la plaza de Santa Ana de Madrid.
Asimismo, cada bar tiene una especialidad única, que anuncian en la puerta para atraer a los visitantes; desde champiñones o patatas bravas hasta pimientos o pinchos morunos, cuyos aromas se funden con los del auténtico vino riojano.

¿Cuándo visitarlo? Cada bar tiene su propio horario de apertura, no obstante, es normal que estén abiertos al mediodía (hasta las 15.00 horas) y por la tarde-noche, desde las ocho hasta las doce de la noche.
Pero Logroño te ofrece un sinfín de encantos como la Iglesia de San Bartolomé, el Museo de La Rioja, la Fuente de Murrieta, la Concatedral de La Redonda, ubicada junto a la plaza del Mercado, y así un largo etcétera que deberás de descubrir, ¿ponemos fecha?
Una visita por Logroño...
Fuente: La Rioja Turismo




